septiembre 17, 2021

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¿Cómo preparar un plan de acción para ponerte en marcha?

¿Te suena el refrán que dice que "del dicho al hecho hay un gran trecho"?

Se refiere a la gran diferencia que existe entre DECIR que vamos a hacer algo y HACERLO realmente. Y eso resume muy bien lo que nos pasa con todas las "promesas" que nos hacemos a menudo de los maravillosos cambios que vamos a hacer en nuestra vida. Por desgracia, muy poquitos llegan a concretarse.

Ya compartí en otro artículo cómo podemos definir los objetivos realmente importantes para uno mismo. En esta ocasión, quiero centrarme en la definición de un plan de acción. Es un elemento esencial para conseguir recorrer este "trecho" que nos llevará a alcanzar nuestras metas.

Si imaginamos que el espacio que existe entre nuestra situación actual y nuestra meta es como una gran brecha, entonces el plan de acción podría visualizarse como un puente colgante en el que cada tabla de madera representa un pequeño paso que nos acerca al otro lado. 

Así es más fácil entender que, por mucho que tengamos ganas de llegar al otro lado, sin el puente es muy poco probable que nos atrevamos a saltar.

¿Por qué es tan importante establecer un buen plan de acción?

El plan de acción es lo que nos permite materializar nuestras ideas para convertirlas en realidad. Saint-Exupéry dijo que "un objetivo sin un plan es solo un deseo." Y un deseo por sí sólo no es suficiente para conseguir cambiar. Por eso, en el coaching la acción ocupa la parte central del proceso de cambio.

Muy a menudo, cuando posponemos el inicio de un proyecto es porque no sabemos por dónde empezar. Un plan de acción nos permite dar un pequeño paso, seguido de otro, y poco a poco ponernos en marcha para pasar del otro lado de la brecha ;-).

Al final, no importa lo difícil que parezca tu proyecto, si eres capaz de dividirlo en pequeños pasos, no hay casi nada que no puedas hacer. Eso sí, siempre y cuando estés dispuest@ a andar 😉

¿Cómo dividir un proyecto en etapas o hitos?

Cuándo nos enfrentamos a un proyecto de cierta envergadura, lo primero que tenemos que hacer es dividirlo en pequeños trozos que constituirán las principales etapas del plan. Al final ¿Cómo se come un elefante? Bocado a bocado 😉

Si es la primera vez que nos planteamos este objetivo, es posible que tengamos distintas opciones para conseguirlo. Para esta primera fase de definición del plan, conviene meter una buena dosis de creatividad y no limitarnos a lo primero que se nos ocurre.

Por otro lado, si ya hemos intentado conseguir este mismo objetivo pero sin lograr los resultados esperados, deberíamos buscar formas distintas de hacerlo está vez. Cómo decía Einstein: “Locura es hacer lo mismo una y otra vez esperando obtener resultados diferentes”.

Una vez recopiladas todas las ideas, toca hacer un pequeño análisis para decidir cuáles son las principales etapas del plan y preparar una primera hoja de ruta.

Luego, se puede preparar una primera planificación con la fecha prevista para cada una de las etapas para alcanzar el objetivo en el plazo marcado.

¿Cómo establecer un plan de acciones para ponerse en marcha?

Una vez definidas las etapas, lo “único” que queda por hacer es coger la primera y establecer los pequeños pasos necesarios para avanzar. Si el plan es sencillo, se pueden establecer todos los pasos hasta la meta. En cambio, si el plan tiene muchas etapas, es más interesante tratarlas una por una para no crear un plan de acción demasiado complicado.

Es importante que las pequeñas acciones sean cosas que podamos hacer de una vez y que no necesiten de ningún paso previo. Por ejemplo: “llevar el coche al taller” no es un pequeño paso porque para poder hacerlo es necesario hacer otras cosas como “hablar con mi pareja para ver cuando podríamos dejar el coche”, “pedir una cita al taller”…

Cuánto más concreta y pequeña sea la acción, mejor. ¿Te atrevería a dar el siguiente paso en el puente colgante si ves que le faltan 3 tablas? ¿Y lo darías si la siguiente tabla no pareciera sólida?

Al principio, estos pequeños pasos pueden parecer poco relevantes, pero son los que nos aseguran que seguimos avanzando, poco a poco.

Y, cómo ya habrás imaginado, cada uno de los pequeños pasos del plan se incluye directamente en la lista de tareas de nuestro sistema de organización personal 😉

Si te gusta organizarte en papel, puedes echarle un vistazo a la agenda CreaTuVida. Incluye todas las herramientas para dar forma a tus objetivos.

Conclusión

Un buen plan de acción es esencial si quieres convertir tus ideas en hechos. Por eso, te animo a dedicarle el tiempo y el cariño que se merece.

De forma resumida, la forma más segura de conseguir avanzar para lograr tu objetivo es:

  1. Dividir tu proyecto en pequeñas etapas.
  2. Definir los siguientes pequeños pasos que quieres dar para avanzar en cada etapa.
  3. Incluir estos pasos en la lista de tareas de tu sistema de organización personal.
“Un viaje de mil millas comienza con un primer paso.” Lao-Tse

Te toca a ti

Lo que te propongo es poner en práctica lo que he compartida en este artículo para establecer un plan de acción de una de las metas que quieras alcanzar.

No busques el plan perfecto, simplemente porque no existe. Y en cuanto tengas una primera idea de tu plan, ponte en marcha con el primer pequeño paso. Verás lo bien que sienta empezar a avanzar.

¿Te animas a compartir este pequeño primer paso en los comentarios? Me encantará leerte 😉

Sobre el Autor

Hola, me llamo Sylvain Arzo. Soy francés y vivo en Sevilla desde 2007. Soy ingeniero de profesión y coach humanista por vocación.
Escribo en este blog para compartir reflexiones y consejos prácticos para tener una vida con más sentido y menos estrés ¿Quieres que te acompañe en el camino de tu crecimiento personal?

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