▷ El trabajo no es lo más importante ¡NO dejes que se lleve lo mejor de ti!
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El trabajo no es lo mas importante

El trabajo no es lo más importante

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¿Tu trabajo te deja tiempo y energía para los demás aspectos de tu vida? ¿Piensas que la conciliación de la vida laboral y personal es un mito?

Si te pregunto qué es lo más importante en tu vida, imagino que el trabajo vendrá después de la familia, la salud, los amigos… Sin embargo, es probable que tu trabajo se lleve la mayor parte de tu tiempo, energía, imaginación, capacidad de decisión… En resumen, se lleva lo mejor de ti.

Creo que esto no debería ser así. En este post quiero compartir contigo algunas reflexiones al respecto. Pero antes te dejo una sabia frase de mi amigo el principito:

Conozco un planeta donde hay un Señor rubicundo. Nunca olió una flor. Nunca miró una estrella. Nunca amó a nadie. Nunca hizo nada más que cuentas. Y todo el día repite como tú: "Soy un hombre serio ! Soy un hombre serio !" y eso lo infla de orgullo. Pero no es un hombre, es un hongo !

¿Por qué deberíamos reflexionar sobre la importancia que damos al trabajo?

Bronnie Ware, una enfermera Australiana de cuidados paliativos, acompañó durante años a enfermos terminales. A través de las conversaciones que tenía con ellos descubrió que sus arrepentimientos tenían ciertas similitudes. Decidió recopilar tan sabias recomendaciones en su libro "Los Cinco Mandamientos Para Tener Una Vida Plena", o "Top Five Regrets of The Dying".

¿Y qué puesto ocupa el trabajo en esta lista de arrepentimientos? ¡El segundo!

Ware lo resume así "Ojalá no hubiera trabajado tanto". Como era de esperar, este arrepentimiento es más común entre los hombres. Casi todos los hombres atendidos por Ware lamentaron haber empleado la mayor parte de sus vidas al trabajo en lugar de haber pasado más tiempo junto a su familia viendo crecer a sus hijos.

Creo que es un motivo suficiente para hacer una reflexión profunda, de forma proactiva, antes de llegar a los 80 años.

Yo también hice esta misma observación acompañando a gente en el final de su vida… laboral. En mi primera experiencia profesional, en la sede de una gran empresa francesa en Paris, coincidí con muchos ejecutivos a punto de jubilarse. Habían tenido una carrera profesional exitosa, pero muchos de ellos se arrepentían de haber sacrificado otros aspectos de sus vidas. Esta primera experiencia me hizo reflexionar.

Por cierto, puedes leer mi otro artículo para descubrir todos estos arrepentimientos más comunes.  Pero te adelanto que el arrepentimiento que ocupa la primera posición en el ranking de Bronnie Ware es: "Ojalá hubiera tenido el valor de vivir la vida que yo quería y no la que otros esperaban de mí" ¿Te suena familiar? Si no, te recomiendo pasarte por mi manifiesto.

¿Por qué el trabajo nos absorbe tanto?

En regla general el trabajo nos ocupa mucho… demasiado. Es habitual salir del trabajo cansado, sin energía y con bastante estrés.

Si es así ¿Por qué le dedicamos tanto al trabajo? Sé que la respuesta no es única, pero quiero compartir contigo algunos motivos que he descubierto en base a mí propia experiencia laboral.

1. Necesitamos ganar un sueldo

El trabajo es imprescindible a la mayoría de la gente para poder sobrevivir o alcanzar cierto nivel de vida. Eso no significa que debamos hacer de él una actividad especulativa. Muchas personas anhelan un sueldo cada vez más alto. Adaptan progresivamente sus hábitos de consumo a los aumentos de sueldos y terminan siendo prisioneros de este nivel de ingresos para mantener su tren de vida.

No digo que no sea cierto que la necesidad económica pueda ser grande. Pero si el trabajo que te permite cubrir tus necesidades no te permite vivir una vida acorde a tu misión y visión, entonces opino que deberías buscar una alternativa.

2. Buscamos un reconocimiento social

Una de las primeras preguntas que nos hace un desconocido cuando iniciamos una conversación es "¿A qué te dedicas?". Esto dice mucho sobre la importancia que le damos al trabajo.

El trabajo nos da un estatus y un reconocimiento social. Esto se hace todavía más patente en países como Italia en los cuales se usa la profesión para identificar alguien fuera del trabajo "Doctor", "Ingeniero"…

Aquí vive un médico

En nuestra sociedad es mucho más complicado conseguir este tipo de reconocimiento social a través de otros aspectos como podría ser la forma de cuidar y educar a nuestros hij@s. Creo que coincidirán conmigo las madres y padres que hayan decidido dejar su trabajo para dedicarse a sus hij@s

En mi opinión, esta búsqueda de reconocimiento a través de la profesión es un alimento para nuestro ego. Es un planteamiento que tiene poco sentido si lo miramos un poco de perspectiva. ¿Quién quiere ser recordado el día de su entierro por haber sido un gran analista financiero?

Un caso particular de reconocimiento social es el de nuestros padres. Puede parecer anecdótico pero creo que no lo es. En conversaciones con amigos y compañeros me he encontrado con mucha gente persiguiendo un puesto que le permita conseguir ese reconocimiento.

3. Nos aporta satisfacción a corto plazo

Creo que es bastante más fácil conseguir "éxito" en el trabajo que en el resto de los aspectos de la vida. Si le dedicamos tiempo a nuestro trabajo, terminaremos alcanzando una maestría que nos dará cierta satisfacción. Además nos permite conseguir reconocimientos concretos a corto plazo (felicitaciones, aumentos, incentivos...) y eso le gusta mucho a nuestro ego.

Reconocimiento al trabajo bien hecho

Este tipo de "premios" es mucho más difícil conseguir fuera del trabajo. No existe ningún incentivo por haber conseguido dar una buena educación a los hij@s. Los esfuerzos en la pareja, los amigos,  la educación de los hij@s, el desarrollo personal, la salud… dan resultados a largo plazo y son más difíciles de medir.

4. Dejamos que otros decidan por nosotros

Parece que el camino marcado para una carrera profesional de éxito es el del ascenso a puestos de cada vez mayor responsabilidad. No obstante, el tener la capacidad para ocupar un puesto no significa automáticamente que deberíamos dar el salto.

Escalera del éxito profesional

No sé si funciona igual en otros países, pero por mi corta experiencia tengo claro que un ascenso lleva asociado más responsabilidades, disponibilidad, preocupaciones, estrés… Por eso tengo claro que no deberíamos dar este paso sin haber valorado el efecto en nuestro equilibrio y  si el nuevo puesto está alineado con nuestra misión y visión personal y profesional.

Yo nunca he tenido ambición. Sólo busco hacer cosas que me interesen, en las que pueda aportar y que me permitan crecer como persona. Creo que esto me viene de una lección de vida que recibí en mi juventud:

Mi madre trabajó muchos años como enfermera, cuidando a ancianos. Se realizaba en esta profesión porque una parte esencial de su propósito de vida era ayudar a la gente. En los 10 últimos años de su carrera la "ascendieron" a responsable de una pequeña residencia de anciano. Aunque seguía contribuyendo a ayudar a la gente, su trabajo diario tenía una gran parte de gestión de personal, administración, facturación…

Este cambio que se podría ver como un "éxito" profesional se tradujo en un distanciamiento a su propósito y un mayor nivel de estrés y preocupación. En su último año de trabajo tuvo el coraje de pedir volver a su puesto anterior. Fue una gran lección para mí.

Y entonces ¿Hay algo bueno en el trabajo?

¡Claro que sí! El trabajo es una parte esencial de nuestra vida.

Karl Marx ya dijo en el siglo XIX "el trabajo dignifica al hombre". Tengo claro que un trabajo bien planteado nos hace sentir realizado, capaz, útil, necesario, autosuficiente, parte de la sociedad…

El trabajo es salud si se consume con moderación

De hecho, no creo que sea una buena opción tener un trabajo aburrido a cambio del dinero que necesitamos. Aunque nos permita tener una buena conciliación familiar. Estaríamos desperdiciando 8 valiosas horas de cada día de la única vida que nos toca vivir.

El trabajo también nos ayuda a desarrollarnos y crecer como personas. Este motivo es el que me guía, además de cobrar un suelo 😉

Siempre he buscado en mis trabajos una oportunidad para aprender, desarrollar nuevas habilidades, salir de mi zona de confort… De hecho fue el principal motivo de mi último cambio laboral. Dejar un trabajo que ya no me aportaba tanto, por otro que me está permitiendo crecer.

Esto sin hablar de todos las profesiones vocacionales o de servicio a los demás. En este caso el trabajo se convierte en una herramienta para alcanzar su propósito. De todas formas, opino que siempre se debería intentar mantener el equilibrio. 

Me encanta esta frase de Confucio "Elige un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ni un día de tu vida".

¿Cómo conseguir un buen equilibrio entre trabajo y vida personal?

Para empezar, no deberíamos dejar que otros decidan el tipo de trabajo que nos corresponde o el tiempo que deberíamos dedicarle. Existe mucho victimismo en relación al trabajo. "Es que mi trabajo todo es urgente", "Es que en mi empresa no está bien visto salir a la hora", "Es que ningún compañero se ha pedido el permiso de paternidad entero" … Todas estas frases nos consolidan en una posición de víctima en vez de tomar nuestras responsabilidades y decidir de forma proactiva este aspecto tan importante de nuestra vida.

Por suerte vivimos en una época y en una sociedad en la cual no existe la esclavitud. Salvo casos muy especiales, cuando dices "Me obligan a trabajar más horas", tú eres quién decide hacerlo.

Lo primero que necesitamos es tener claro el espacio que queremos reservar al trabajo en nuestra vida. Para esto ayuda mucho tener claro nuestra misión y visión personal y profesional. Si no lo has hecho todavía, te animo a definir tu visión personal a 5 años usando la plantilla que puedes descargar en mi kit de herramientas:

Kit de herramientas - Decides tu vida

Una vez tengas claro que eres el único responsable de tu vida y sepas adonde quieres llevarla, no tendrás dificultad en tomar las decisiones correctas en cada momento. En mi breve recorrido profesional he dejado pasar algunas "oportunidades" de dar el salto a puestos de mayor responsabilidad, porque estimé que no estaban alineados con lo que buscaba en ese momento.

Cuando tuve mis hij@s, el hecho de tener claro las prioridades en mi vida me hizo pedir varias reducciones de jornada. Fui el primer hombre de mi empresa en hacerlo y tengo claro que fue la mejor decisión.

Disfrutando de mi reducción de jornada con mi primera hija

Disfrutando de la tarde con mi primera hija Candela. Hubiese podido estar en una reunión muy importante...

Cuando dedicamos demasiado tiempo al trabajo terminamos dejando de lado otros muchos compromisos con nosotros mismos y con los demás (relación de pareja, educación de hij@s, deporte, hobbies…). Una forma de asegurar que el trabajo no termine ocupando todo el espacio disponible es justamente adquiriendo compromisos firmes en otros aspectos de nuestra vida. En mi caso, la atención que quiero dedicar a mis hij@s o el compromiso de escribir en este blog actúan de "corta fuego".

Conclusión

Creo que todos tenemos claro que el trabajo no lo es todo en la vida. No obstante, la mayoría de las personas se arrepentirá en algún momento de haberle dedicado demasiado tiempo. Pero en el día a día existen muchos factores que nos empujan a dedicar cada vez más al trabajo (más dinero, reconocimiento, ego…) en detrimento de otros aspectos de nuestras vidas.

El trabajo juega un papel esencial en nuestra vida y en nuestro desarrollo como persona. Pero nos corresponde definir el sitio que queremos que ocupa. Al final todo está en el equilibrio.

Te dejo con una cita inspiradora y un consejo práctico.

Y recuerda ¡Decides tu vida si no quieres que otros decidan por ti!

¡Un abrazo! 

Sylvain

El trabajo es el refugio de los que no tienen nada que hacer. Oscar Wilde

Te toca a ti


Reflexiona sobre tu situación laboral actual para ver si te permite alcanzar el equilibrio que necesitas en tu vida ¿Te acerca o te aleja de tu misión y visión?

Si no estas a gusto con tu situación actual, pregúntate lo que puedes hacer para iniciar un giro en este aspecto de tu vida. Si quieres compartir tus reflexiones, te espero en los comentarios.

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Sobre el autor de este post Sylvain

Hola, me llamo Sylvain Arzo. Soy francés y vivo en Sevilla desde 2007. Escribo en este blog para compartir reflexiones y consejos prácticos para tener una vida con más sentido y menos estrés ¿Te interesa?

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